octubre 4, 2006

Las fiestas patrias (II)

Posted in Cosas de la vida, Mujeres, Sexo, Sexo y pareja a 5:32 pm por otrocuento

Después de aquel tibio silencio que siguió a la broma, volvió la pregunta. Volvieron todas las preguntas. Mi niña le seguía haciendo la broma a su amiga, a mis espaldas claro. Aunque podía escucharlas, con algún pequeño esfuerzo, no podía mirarlas a ambas.

De vez en cuando volteaba a mirar sus caras y solo veía el rostro un tanto avergonzado de su amiga. Pero la siguiente vez noté un gesto que no había visto antes… ví como su amiga respondía a la broma con un insinuante mordisco de su labio inferior.

A pesar de lo que se crea/diga de mi 🙂 me puse un tanto nervioso y traté de disimular que la había visto. Por desgracia, mi termostato jamás ha andado bien, así que mi chaqueta pasó a ser un tanto incómoda, casi prescindible en esa fría noche. Ellas seguían secreteándose a mi espalda (yo estaba sentado en medio de ellas).

“ya – dijo mi niña- estamos listos, vámonos?” su sonrisa y la sonrisa nerviosa de su amiga hacían notar la última broma.

Mientras partíamos del lugar, con una en cada brazo, mi niña continuó con las bromas a lo que su amiga respondió con un “si sigues me lo voy a servir” y luego un “dale, te voy a decir que sí y ahí vas a quedar”.

Era sui generis la situación 🙂 sus bromas habían logrado ponerme a punto y lo más triste de ello es que tendría que ir a dejarlas a casa y partir solo a la mía.

“ya poh amiga, vamos, nos puedes esperar en el auto si quieres. Te prestamos una revista o compramos algo para comer mientras”
Yo miraba a mi niña mientras hablaba. Hasta que la respuesta de la amiga me habló por la espalda. “ya, vamos”. Y el escalofrío se apoderó de mi espalda. Me di vuelta con una carcajada para decirle en evidente tono de broma.“jaja, ya vamos?” y volví a ver aquel gesto que disimulé haber distinguido minutos atrás.
Así que a prisa (por el frío) nos dirigimos al auto para abandonar ese frío lugar y dirigirnos a uno mucho, mucho más cálido y acogedor.

otrocuento

Las fiestas patrias (I)

Posted in Cosas de la vida, Mujeres, Sexo, Sexo y pareja a 12:05 pm por otrocuento

Desde que estoy con mi niña que frecuentamos aquellas celebraciones de Fiestas Patrias. Su familia es de esa onda, a mi no me molesta en absoluto, ni tampoco le hago el quite, así que sin problemas la acompaño y pasamos un rato agradable. Esta vez, su madre no asistiría, y yo tenía otra cosilla que hacer, así que invitó a una amiga para no andar tan sola. El trato era que luego la fuera a buscar y dejarlas en su casa, lo que no representaba ningún problema, ya que además la amiga es muy simpática y está muy bien.

Llegada la hora, me fui a casa a buscar una chaqueta porque se veía una noche muy fría. Al llegar de vuelta nos ubicamos juntos los tres para disfrutar del show. Al rato nos fuimos a comer algo dentro del mismo recinto y su amiguita decidió beber un poco. Yo no bebo y mi niña tampoco, así que solo la acompañamos con algo de comida y café.

Las bromas iban y venían. Logramos complicidad con su amiga para un par de chistes incluso.

Tal como presagié, la noche se puso fría, muy fría así nos juntamos un poco más y comenzaron los mensajes para irnos del lugar. Lo curioso es que comenzaron a salir un par de mensajes del estilo ¿dónde nos vamos ahora? mi niña me hacía señas para irnos a algún lugarcito, ya saben que señas, no? Su amiga se dió cuenta de aquello, por lo que intervino con un ¿y yo? ¿qué hago yo mientras?, nada más terminar de pronunciar y salta la broma de mi niña“vamos los tres pues” Fin del tema y fin del chiste… según yo.

Mi primera vez (parte III)

Posted in Cosas de la vida, Recuerdos, Sexo, Sexo y pareja a 12:24 am por desdemona

No andaba de vacaciones, sino recolectando algunas experiencias para contárselas pronto…

La tercera parte de mi primera vez, para terminar de una vez con la historia, fué más o menos así..

El noviecito que siguió al anterior era compañero de colegio, y nos encontramos luego de unos cuantos años de salir de la básica… y aunque nunca tuvimos mucha onda cuando éramos más pequeños, cuando nos vimos de nuevo me pareció bastante llamativo.

Fuimos de visita a un lugar el día del reencuentro, y luego me pidió el teléfono, llamó y me llevó al cine, y luego de un tiempo comenzamos a “pololear”

Cuando ya llevábamos un tiempo juntos, nos fuimos a una fiesta de halloween en una discoteque, a la cual por supuesto nunca llegamos… Estuvimos “por ahí” en un camino oscuro, en un sector cuasi rural de la ciudad… abrazándonos, besándonos y encendiendo nuestros cuerpos hasta no poder más… Me gustaba sentir su miembro duro, grande y duro, como no había sentido a ninguno de los anteriores…

Llegamos a una habitación prestada, no alquilada, era la habitación de un amigo que esa noche no llegaba a domir…

Nos deshicimos de las ropas con premura, pero temblando, adolescentes y nerviosos, sin luz, reconociendo una vez más nuestros cuerpos, ahora complétamente desnudos… La habitación tenía olor a humedad, era un subterráneo, y saber que sobre nuestras cabezas dormían algunas personas me ponía más nerviosa… recuerdo claramente como temblaba con cada caricia… y cómo se encendía mi piel por completo…

Ahí supe lo que era sentir la penetración completa, sentirlo dentro, y percibirle sobre mí, moviéndose en forma cadenciosa mientras con sus labios gruesos besaba mis labios, recorría mis pechos, respiraba en mi oído…

Luego me monté sobre él, y lo sentí penetrar hasta lo más recóndito de mi ser, y comencé un movimiento cadencioso; suave y profundo inicialmente, más intenso y más profundo después… sus manos recorrían mi espalda, apoyaban el movimiento de mis caderas, recorrían mis pechos, desencadenando sensaciones y haciendo arder la pasión…

 

No recuerdo cuánto rato fue, sólo recuerdo la mezcla de nerviosismo, ansiedad, sudor, gemidos reprimidos, deseo… y ese primer orgasmo, intenso, que me llevó a una dimensión desconocida en ese entonces, a la cual siempre estoy tratando de regresar…