agosto 27, 2006

Primera Vez (II parte)

Posted in Cosas de la vida, Recuerdos, Sexo y pareja a 9:37 pm por desdemona

La segunda primera vez, o mi primera vez segunda parte, fue con un “pololo” que tuve por allá por los 18 recién cumplidos…

Este muchachito, bastante bien agraciado físicamente (rico a decir verdad), vivía en la esquina de mi calle. Luego de unos cuantos meses de casto y sano pololeo, organizó una fiestecita en su casa, y fueron primos y amigos, con pololas, novias, esposas y demases…

Bien entretenido el ambiente, bailamos y bebimos hasta las 5 o 6 de la mañana según recuerdo, luego, todos fueron a acostarse, y habiendo camas de sobra, los invitados se quedaron en los dormitorios y nosotros, con la cuerda aún, nos quedamos en el living de la casa, con la música suavecita y romántica, bien abrazados en el sofá…

La temperatura bajaba afuera, pero en el living subía en forma considerable, ambos cubiertos con una frazada y abrazados nos besábamos intensamente…Por supuesto a los besos le siguieron caricias, suaves primero, y luego intensas y febriles…

No podíamos despojarnos de las ropas, pues en cualquier minuto podía salir alguien desde las habitaciones, así que como pudimos comenzamos a intentar entrar en acción más intensa, pero evitando cualquier tipo de sonido, así que los movimientos eran cadenciosos y lentos…

A menos de tres metros dormían sus padres.. pero nuestros cuerpos exigían más, y seguimos con los movimientos, besos y caricias, cada vez más cadenciosos y profundos…aunque en un principio fueran bastante dolorosos…

El problema fue, que dada la incomodidad del espacio, del lugar, y estar a medio vestir y pendientes de los ruidos que pudiésemos estar provocando, no existió un orgasmo para ninguno los dos… pero como verán, en mis próximos post, se ha compensado, a lo largo de mi vida, bastante no haber tenido ese orgasmo…

agosto 25, 2006

Primera vez (Parte I)

Posted in Cosas de la vida, Recuerdos, Sexo, Sexo y pareja a 12:05 pm por desdemona

Para la mayoría de las mujeres, la primera vez es una sola, una experiencia frustrante o agradable, pero una vez.

Yo, como soy media extraña, puedo decir que divido mi primera vez en tres partes…

La primera de ellas fue con un chico con quien yo “pololeaba”. Tenía por esos entonces unos 17 años, y a pesar de la abundancia de información al respecto, no tenía idea de nada…

Él por su parte, tenía algo de experiencia (cosa como verán que no logré comprobar)…

Mi santa madre trabajaba medio día, y yo, estudiaba en la mañana. Al salir del liceo mi chico me esperaba para acompañarme hasta casa… Ese día mi madre había ido a su trabajo por la tarde y este muchacho tenía algo más de tiempo, por lo que decidí hacerlo pasar a casa, (cosa prohibida absolutamente), mientras comía algo para luego salir de paseo…

El nerviosismo se notaba en el ambiente, él sentado en el living de mi casa, y yo tratando de preparar un par de sandwich para que fuera lo más rápido posible; la sensación de ilícito me hacía temblar las manos…

Luego de comer rápidamente, nos sentamos lado a lado en el sillón y comenzamos a besarnos… a acariciarnos, a besarnos más intesamente, hasta que comenzamos a despojarnos de la ropa, tórpemente y con ansias… El sabor de lo prohibido nos había tentado a comer la manzana…

Yo estaba nerviosa, salvo un par de excursiones previas de mis manos por su cuerpo no sabía mucho más, y por supuesto estas excursiones fueron muy a la rápida… entonces, cuando todo estaba por llegar al momento de la acción misma, sugiero ir a mi dormitorio que era un lugar más adecuado (según yo)…

Llegando a mi dormitorio, seguimos besándonos apasionadamente, y comenzamos a intentar una penetración, comprenderán que a esa edad no teníamos idea de lo exquisito que puede ser el sexo sin penetración… así es que lo intentamos, y lo intentamos, y lo intentamos, pero no logró introducir su sexo en mi.

Aún desconozco si fueron los nervios, la poca pericia, la urgencia o qué… pero aún recuerdo el tiritón de piernas y manos que quedó después de que decidimos no seguir intentando… rápidamente salimos de casa, y nos volvimos cómplices de ese secreto…

Nunca más volvimos a intentarlo… en realidad, no tuvimos nuevamente la ocasión, y luego de un tiempo, la relación terminó.

Aún nos vemos de vez en cuando, y está pendiente terminar aquello que ese día comenzamos… a decir verdad, ambos nos quedamos con las ganas de intentarlo…

Desdémona

agosto 20, 2006

El agüita cortada…

Posted in Mujeres, Reflexiones, Sexo, Sexo y pareja a 5:16 pm por otrocuento

goterita
¿qué diablos puede pasar cuando te cortan el agua o cuando al menos te racionan su “uso”?

Me pensaba no apto para escribir de esto… pero vamos, a todos nos pasa alguna vez. Hasta hace poco ni pensaba en que me podría pasar, pero esta vida moderna nos logra privar de muchas cosas, entre ellas la intimidad de pareja, o el sexo. Así que aquí estamos, con retrasos en la entrega, con el agua cortada, con los servicios básicos suspendidos… no, no es para tanto, pero se ha visto reducido el caudal. Señoras y señores, estoy en franca sequía de pasión lujuriosa y desenfrenada.

Los varios encuentros semanales, a veces varios diarios ( decir, más de uno al día basta, pero ya saben, esto es un blog y lo aguanta todo), se han reducido a un par por semana y no muy bien distribuidos tampoco. Lo bueno es que el domingo sigue siendo sacred y llego el lunes con todas las energías a trabajar. Lo malo, es que mi cuerpo pide más en aquellos días que no tengo a nadie a mi lado.

Unos días atrás era demasiado. Hasta busqué en msn a ver si encontraba a alguna “amiguita” para salir a dar una vuelta y ver si saltaba la liebre, o bien, encontrarme con alguna de esas que vas “a la segura”… me dije a mi mismo: “mismo, Que estás haciendo?” e increiblemente me respondí con vehemencia, totalmente convencido. “estoy buscando una amiguita para salir a dar una vuelta”. Era cierto, estaba en plan de salir de marcha. Estaba en un real estado de “celo”, estaba horny, ganoso, etcétera. Claro que tampoco andaba buscando a cualquier amiguita, estaba buscando una característica específica (aparte de que fuera muy probable terminar en la cama), estaba buscando una con pechos grandes. Sí, tal cual. Discriminatoriamente descartando a las de pechitos pequeños.
La mala suerte confirmada. Con la que podría haber salido… wateó, así nada más y me quedé sin marcha, sin salir, y con una vena que ni te explico. Sus argumentos estaban de sobra, yo quería salir, quería hacer el papel de macho de mi especie, quería liberar hormonas, quería juguetear, quería sexo… eso andaba buscando. No puedo disfrazar esa búsqueda con un “quería salir a dar una vueltecita a entretenerme”, no, eso sería una mentira. La falta de atención me había llevado casi fuera de control, me había llevado a buscar una compañera sexual por algunas horas.

¿es malo el sexo casual?

No, claro que no, pero eso es harina de otro costal… o como diría el abuelito de un amigo mío radicado en el sur : “eso es caña para otro post”.

otrocuento


agosto 19, 2006

El desdén de Desdémona

Posted in Cosas de la vida, General, Recuerdos a 7:50 pm por desdemona

Lo siento Shakespeare, pero debo revelar la verdad de esta historia. Dicen que me destaco por ser coqueta y atrevida. Dicen que mi esposo me asesinó cegado por los celos… pero la verdad es otra.
No. No soy ni fui fiel, muchos amantes han pasado por mi cama y se han regocijado con mi cuerpo. Tampoco es cierto que Otelo me haya asesinado. Ese es sólo uno de los desvaríos de él para ocultar la verdad, para cubrir la poca honra que le quedaba.

Claro, una mujer emancipada, que goza de los placeres de la vida no puede ser esposa de tan magno señor… ¡qué injuria a su honor! ¡qué estupideces se me habían pasado por la cabeza! ¡cómo podría yo hacer algo así! gritaba como energúmeno Otelo cuando le dije que me iría, que había descubierto los placeres de la vida junto a Casio, y que pensaba abandonarlo para explorar esos nuevos caminos de la avidez y la lujuria.

Pobre!! Gritó, maldijo, lloró y hasta intentó golpearme, pero no, no me asesinó… y aquí estoy… luego de Casio vinieron otros, y mucho tiempo ha pasado desde entonces… por eso no puedo seguir en silencio y desde algún lugar que no mencionaré… comenzaré a escribir, principalmente para no olvidar, pues luego la memoria falla y todos aquellos hombres, amantes y siervos que han recorrido mi cuerpo, y me han hecho estallar de pasión, se merecen un sitio en la memoria… También escribiré para que quienes pasen por este lugar puedan disfrutar, tal como yo lo hice, de estas historias, de estos encuentros… de estos cuerpos…

La carpa grande

Posted in Aire libre, Mujeres, Recuerdos, Sexo, Sexo y pareja a 2:01 am por otrocuento

No me caracterizo por tener una vida apegada a la naturaleza o muy asiduo a estar al aire libre, pero tampoco me he negado cuando se me ha invitado a acampar.

En una de aquellas ocasiones fui con mi pareja. En el lugar estaban algunas amigas con su familia, a la que conocía muy bien y que también me estimaban (estiman) mucho.

Esa noche, la primera, había mucha gente y no muchas carpas. La mía ya estaba instalada y nosotros siendo 2 teníamos espacio de sobra, por lo que María, una morena exquisita, decidió dormir en nuestra carpa y también invitó a una prima suya, que no estaba nada de mal. Tiradas las cartas nos dispusimos a dormir… bueno, digamos que a dormir. La carpa tenía una división removible, así que como han de imaginar estaba puesta en su lugar.

A media noche y cuando solo se oía el silencio nos dispusimos a jugar con mi pareja. Era en uno de aquellos días en que no debiera haber mucha acción, pero vistas las circunstancias nos lanzamos a la faena. Tratando de no hacer mucho ruido, hicimos lo que pudimos… con 2 mujeres más en la carpa que, o estaban sufriendo o estaban espantadas sin saber que hacer… no creo mucho en el espanto. Ninguna dijo nada, pero todos nos dimos cuenta de como subió el calor de esa bendita carpa.

Un solo movimiento de quien estaba más cerca nuestro, lo hubiera cambiado todo.

A la mañana siguiente desperté temprano y mi chica estaba con mucho calor… era que no, así que estaba a los pies de la carpa tratando de arrancar de las altas temperaturas. La morena se despertó pegada a mi cuerpo, preguntando asustada la razón de porqué mi chica no estaba a mi lado… Ha sido el mejor descanso que he tenido en una carpa.
otrocuento

agosto 18, 2006

encuentro en el cajón del maipo

Posted in Calle, Cosas de la vida, Mujeres, Recuerdos, Sexo a 12:18 am por otrocuento

Rubia, ojos claritos muy lindos, bonita figura, labios jugosos y una lengua juguetona y larga. Fogosa como pocas, pero lo ocultaba a toda costa. Eso era una de las tantas cosas que me gustaban de esa relación. Era una señorita socialmente, pero en la cama ( o cualquier otro lugar que sirviera para el propósito ) era casi una amazona.

El camino al volcán conoce de sus habilidades. Una vez en dicho lugar casi muero ahogado, mejor dicho sofocado. Hace tiempo que no nos veíamos y decidimos salir a dar un paseo después de un par de días de conversar.

Ella me había desafiado… yo no sería capaz de “hacerla caer” en mis jueguitos. Se equivocó y ese día cayó en mi juego y en mi auto. Ambos sabíamos o presentíamos al menos, que iba a suceder. Sin embargo ninguno de los 2 dijo palabra alguna al respecto, hasta que estábamos en el asiento trasero y era imposible ver hacia afuera.

Se abalanzó sobre mi después de una ardua sesión de besos y caricias. Como pudo me arrebató el pantalón y se montó sobre mi. Me costaba respirar debido a su cabellera que caía sobre mi cara impidiendo la oxigenación adecuada para tales lides. Era increíble como se ponía a punto en tan poco tiempo. Un par de veces pedí respiro y trataba de acomodarme en mi nuevo escenario para las artes amatorias. Era casi imposible.

Sin preservativo y a mil por hora concluímos lo que tanto habíamos esperado en silencio. Claro que con la falaz precaución de finalizar el acto fuera. Me preocupaba como iba a limpiar, pero me sorprendió encargándose ella misma de la limpieza… incluso con parte de sus ropas.

Al finalizar, sus palabras que aún recuerdo.

“no digas nada… caí igual”

otrocuento

agosto 16, 2006

hermanas(os) y amigos(as)

Posted in Cosas de la vida, Mujeres, Recuerdos a 2:15 pm por otrocuento

la hermana del amigo, la amiga de la hermana, el hermano de la amiga, el amigo de la hermana y todas las variantes que puedan salir de ahí, pueden volverse casi intocbles ¿por qué?

Porque se ve feo, porque es mejor la amistad que un affaire, porque la hermana del amigo es intocable y punto, etcétera. Muchas excusas y trabas para muy pocas personas.

Me he metido con amigas de alguna hermana, sí. Con la hermana de algún amigo, hummm no. Tal vez de algún conocido, pero así amigo, no, no way.

¿por qué no meterse con la hermana de un amigo? tal vez hubiera pasado de amigo a cuñado… o de amigo a enemigo, o a conocido. El caso es que en tales circunstancias el amigo o amiga está postulando seriamente a convertirse en ex-amigo-amiga. Sin embargo uno puede contenerse. ¿lo he hecho? claro! he tenido que hacerlo, aún sin saber que pensaba la hermana del amigo o la amiga de mi hermana. Tal vez solo rollo o tal vez ambos compartíamos el pensamiento o la intención. En fin… es obvio que no siempre me he aguantado.

Alguna amiga de mi hermana ha pasado por secretaría. Una era muy bocona, por cierto. Por supuesto que quedó descartada de inmediato. Otras han sido muy discretas, y otras aún rondan esperando ocasión. Claro que yo también la espero! era que no…

Aquella boconcita, estaba bien aceptable. Pechitos grandes, boquita exquisita, estatura pequeñita, en fin, tal como me lo recetó el doctor.

En todo caso hay una en especial que me tiene con la bala pasada… ya llegará.

otrocuento

btw: ya tengo el correo de la distraída del celular…

agosto 15, 2006

Número equivocado

Posted in Celulares, Cosas de la vida, Equivocaciones, Mujeres a 10:05 pm por otrocuento

una vocecita agradable está al otro lado de la línea. Le vamos a llamar Laura.

De verdad que no le escuchaba un carajo, pero el timbre de voz sí logré captarlo. Dijo que enviaría un mensaje que nunca envió, o que al menos mi celular no recibió. Luego otra llamada y un par más que no pude contestar.

Hoy volví a llamar y la vocecita volvió a aparecer. Conversamos un par de minutos y la invité a que eliminara mi número de su agenda… aunque si no quería, no tenía porque hacerlo. Claro, no la voy a andar obligando. Lo curioso de esto, es que no puedo evitar imaginármela, ni tampoco evito imaginar cuantas cosas podrían suceder solo por un número mal marcado.

Es poco probable que vuelva a llamarle, pero en caso de hacerlo, lo contaré aquí mismito.

otrocuento

agosto 14, 2006

pequeñita de negro

Posted in Metro, Mujeres a 11:48 pm por otrocuento

La vi apenas llegué a la estación a esperar el metro. Un vestido al más puro estilo Morticia, completito hasta el suelo. No medía mucho más de 1.50 mt. wow, de verdad un trasero de antología. Es que la niña tenía (tiene) lo suyo muy, pero que muy bien puesto. Era una mujer enterita en menos de 1.60 mts.

Bajó del Metro una estación antes que yo, y una vez más no bajé para hablarle. No es que la haya visto antes, pero ya te darás cuenta que siempre me pasa lo mismo: jamás le hablo a una mujer mientras estoy con una relación seria.

Es probable que debido a mi negligencia ahora tenga una lista de números de conocidas bastante precaria, por no decir casi extinta, claro. Siempre que tengo a una niña a mi lado me vuelvo fiel… era que no. Y es en serio eh? de verdad que ni siquiera les sigo la corriente más allá del gesto amable que cualquier persona se merece, cuando alguna señorita regala una sonrisa u otro gesto de amabilidad.
En fin… otra oportunidad probablemente perdida.

otrocuento

Sesión de domingo o sexo en domingo

Posted in Sexo y pareja a 5:47 pm por otrocuento

No es extraño que me quede solo en casa los domingos. Lo extraño es que no reciba algún tipo de compañía. No es que sea sexualmente irresistible, pero el día domingo se ha vuelto casi sagrado.

Este último no fue la excepción. La visita de mi compañera de intimidad ocurrió de la forma habitual. Sin embargo, y como sucedió el sábado, mi familia parecía quedarse en casa. Afortunadamente no fue así y a los pocos minutos pudimos quedarnos a solas.

Explicar la explosión de cariño y deseo que se desata cada vez que estamos solos no es posible por este medio. Tras una sucesión de besos y caricias, llegamos a despojarnos de nuestras ropas casi por completo. Esta vez el sillón largo sirvió de escenario para nuestra aventura carnal.

Sentada sobre mí, cabalgando apasionada y ruidosamente estaba mi amada hasta que el teléfono interrumpió, con éxito, aquella aventura casi de far west. Para no acabar la pasión intentó mantenerme ocupado mientras atendía la llamada impostergable.

Terminada la llamada continuamos, pero ya no es lo mismo que antes. No se puede continuar al galope cuando te han sacado casi de un golpe de tu ya acomodada montura. Así que tuvimos que comenzar casi de cero. En realidad no fue tanto drama y el sillón sufrió por nuestro placer, mientas Juan Gabriel sonaba en el televisor. Era casi interminable hasta que entre gemidos contenidos, jadeos efusivos y mordiscos llenos de pasión acabamos abrazados sobre los pocos cojines que le quedaban al sillón. Mi bella jinete, estaba cansadísima.

El resto… besos de cariño y unas papitas fritas made in casa con guacamole preparado por su servidor. Claro, no íbamos a salir a comprar después de tan acalorada sesión, y menos si afuera llovía casi tanto como nos había llovido en el sillón.

otrocuento

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